29.4.11

CAMBAGILO 1990

Con Gilo

Una tarde como la de hoy, lluviosa y melancólica… pero de hace casi veinte años. Suena extraño, el paso del tiempo en mi boca, en mi mente… "veinte años no es nada" tiene un eco tan distinto en una cabeza de 20, es una frase con tan diferente contenido en una de 40… y sin embargo seguimos con el tango a cuestas, aunque el alcohol, el Cambalache y Gilo formen parte ya del mismo y viejo almacén de recuerdos. Seguimos con la literatura a cuestas como un nazareno, buscando una vía de escape a nuestra propia cabeza; una suerte de via-crucis en el que han desaparecido todos los aliados. La noche idealizada, el cuerpo un poco más decrépito, el olor a suburbio, cuero, tabaco y antro, sólo es ya un ambientador que vive en el cerebro… Casi veinte años después el tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio, nosotros incluidos. Quizá pueda no gustarnos la vitrina, pero desde aquí se ven unos paisajes que entonces ni se imaginaban. Hemos aprendido a vivir con nosotros mismos, hemos aprendido cómo somos (tan lejos de cómo nos imaginábamos siendo…) realmente y hemos conquistado corazones que nos acompañan en este viaje de nuestro corazón conquistado por ellos. Un guerrero maduro no necesita ya aliados, porque es su propio ejército.
Somos, evidentemente, más viejos y más bellos. Tenemos más "vellesa" de la que cabe en un cuerpo.]
Cambalache, una tarde-noche c.1990…
… pero escribir persigue (aunque sea efímero, como aquí) volatilizar lo prescindible y alquimizar el pensamiento ["imprimatur", que dicen los eclesiásticos ("limpiar la pava" que dicen los campesinos) <- yo me quedo con eso]; fuera la careta, cabrón.
Los ataques sólo buscan dos cosas [disyuntiva exclusiva]: la defensa (riqueza espiritual) o la rendición.
Solo valía la pena rendirse después de aquello. Azar de acuarela en la gota de rocío sobre la hierba: tan solo su rojo distinto, el que imaginan las niñas chicas que no desearía violar. El hombre había aparecido de madrugada a la vista de ambos lados. Nadie supo nunca quién fue, ni desde cuál trinchera se disparó. Estaba desnudo. Cayó allí en medio, con una suavidad que únicamente puede sentirse en su violencia en algún sueño.
Fuera de los moldes, a pesar de lo académico, es donde surge la innovación (savia de vida); sin los inconformistas la realidad sólo sería el biombo de la inexistencia de mujeres. Me temo, no obstante, que terminaremos en el verso libre (o blanco) y no en la prosa que tan alegremente cabalgamos ahora mismo.
Tengo un amigo que no es siquiera decoroso: cuando ve una niña vestida de blanco y está borracho, no duda en vomitar a su padre en los ovarios.
Si, mi camarada es más respetuoso; le salen penes inmensos por los ojos y lo invade todo. Se pone perdido de beatitud: todo un poema.
¡Qué quieres que te diga! Me toca mucho los cojones la gente que va por la vida de poética. Esos que se creen que "todo en la vida es verso" y luego no son capaces de tirarse a una fea aunque esté caliente porque no opinan de política como ella, o sea, que no son del mismo partido. Prostituirse mentalmente es una forma de acercarse a la "levenswelt".
Toda la vida es beso si bien-lo-ves. Aspirar el mundo por el ano, y felices pascuas. ¡Otra caña y a dónde va a parar Kant! De todos modos, imagínate que un mosquito ha dibujado en el aire la imagen de la persona a la que amas y tú la detienes de un librazo –lees a Rilke y sus poemas de ángeles- de modo que le robas su elipse y la aplastas con una mezcla de melancolía y amorosa indiferencia.
¿Qué me quieres decir con eso? ¿Qué lea a Rilke? Me gustaría que un mosquito dibujara la silueta de aquella a quien amo porque así sabría quién es ella. Imagino que si el mundo tuviera más dimensiones que 3 [largo x alto x ancho (=presente + pasado + futuro), identificación de espacio y tiempo] tú no serías tú, serías aquella a quien amo, y te besaría aunque tuvieras cara de mosquito.
Cuando estuve en Alemania mataba mosquitos sistemáticamente,. Las impresiones recibidas entonces son constelación en mi ánimo. Si un mosquito dibujara tal imagen, él que no tiene intención no se referiría a nada y no significaría nada. Recojo por doquier (conversaciones, libros, películas…) los sucedáneos de mi alma. Sea donde sea han de encontrarse quienes se estiman.
Mucha parafernalia lingüística, pero no eres capaz de quitarte la cáscara de ese alma de armadillo que te ha dado Dios (o dios); cuando te creas superior a tu propia inferioridad, descubrirás todas tus cartas y al hacerte vulnerable sobremanera, te harías no sólo amable (=querible, besable) sino digno de que alguien te ajusticiara con un beso: esa mujer.
Ella orinó sobre su cuerpo. Era la única manera de librarle del horrible escozor de las medusas que ceñían su cuerpo. Era el único remedio. Lo malicioso estaba aquí presente, en la mente de quienes escribe. Tanto las medusas venenosas como la mujer que orina eran inexistentes. Sólo cabe al inconformista revolcarse en el … benefactor.
¡¡¡Mentira cochina!!! Sigues recurriendo a los tópicos. ¿Te has dado cuenta que en un futuro aún no adivinado ni siquiera en sombras de ilusión, podemos ser "concuñados"?
Pero yo no sueño contigo ni con esos porque mi constelación me lo prohíbe, a no ser que desde Orion me sobrevengan las luces que el Nexus-6 de Blade-Runner comprobó como seña de identidad "y estos momentos morirán como gotas… etc". Hay un porqué, eso se dice, o quizá no fuera un porqué. Contra los tópicos que no están al alcance de mis impertinentes suposiciones no puedo nada. "Pero en algún callejón oscuro por ahí…" Ahí se lee el futuro: son lugares en que nadie se detiene, en los que se imbrican los restos de una naturaleza que anega la civilización, donde un hombre iba ya completamente solo. Ahí uno desearía morirse sin que importara absolutamente nada. Ahí se adivinan las sombras de una ilusión.    Que uno cree haber vivido.
¿Vos sabés que una forma de dejar de ser uno mismo es enamorarse? Así, ahora te desafío: 1)Si sos vos mismo, plantéame la fórmula de la pelea continua del ser humano con su entorno (=consigo mismo); 2)Si no sos vos, entonces te insto a que me digas el nombre de tu amada y el de la mía. Pronuncia, por fin, la fórmula que nos saque de esta circular incestuosidad.
La pregunta es retórica. Tú mismo planteas el dilema y en tus manos está la solución. Si la incestuosidad te parece imbécil y entregada al engaño, cáscate una paja.
No te enteras de nada; precisamente es la incestuosidad lo que me atrae de este asunto (que no tiene nada que ver con que yo sea "voyeur").
Un hombre busca durante toda su vida el nombre de aquello que va buscando. Finalmente se da cuenta de que es un acróstico de su nombre MUJER. La perversión es que es un hijo de puta que no conoce su nombre. ¡¡No existe la salvación!! Cabe construirse un mundo y en él descubrir que lo más hermoso se aleja cuando la luz declina y que en la espera está la felicidad que es el limbo oscuro y perverso de la venganza continua, de la amenaza del (des-)engaño, de la tortura que se cree salvación. Es sólo un supuesto y quien lo dice es un hijo pródigo, el de los mil disfraces con orejas de conejo de Alicia en el país de las maravillas. Una vez metí a una tía una zanahoria. La tía siempre ha creído inexplicable aquello. Yo sé, sin embargo, que lo que comen los conejos son zanahorias. Aquí y en el otro lado del espejo, donde eructan las estrellas y uno duerma su muerte de la lo-cura. El deseo es una palabra según Cernuda y una pregunta cuya respuesta no existe, una hoja cuya rama no existe. La realidad o el deseo, dice Cernuda. Como que por ahí anda Lacan. Leer a Lewis para comprender la interpretación que hace Jaspers de la Fenomenología de Hegel, lleva a Bataille La literatura y el mal, por ejemplo, Kafka, Sade, Brönte, Cumbres borrascosas. Ver algo de Foucault, Deleuze, ver algo del surrealismo, ver algo de "La insoportable levedad del ser", la película. Ver algo de uno mismo flotando en las catas, desear la calma de la imaginación que impregna la piel (qsr.) (Tlf). Saber que cualquiera de tus palabras, de tus intuiciones, de tus anhelos no vale nada comparada a la maravilla o la grandeza de ese algo que es ajeno y no puedes acaparar.
Desear la paz y tienes un nombre donde se recogen todos los versos incluso los no escritos.
Decía Hugo Von Hoffmanstal: "El encuentro promete más de lo que da el abrazo". Y lo citaba Rof Carballo en un libro suyo que pretendía esclarecer la condición del ser humano. Tras estos desvaríos, por desgracia, no creo que quede en todo el globo alguien con entidad suficiente como para acaparar la gran parte de la inmensidad de mi ser. Perdón, Gilo, pero vuelvo otra vez a nombrar a las mujeres, esas que nos hacen temblar a ti y a mí, y que sin embargo nos quedan tan lejos… De hecho, cada uno empieza a querer lo que se le aleja, para así tener la excusa que le dé la convicción de por qué poder o deber correr. O como decía el tango "uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias". Seguiré si me lo pides. Pero, ahora, el mundo se nos vuelve acromático, fauvista. Envíame una postal desde el Louvre con la cara de Cezanne. Please.
1.El abrazo cumple la espera; los que se estiman (en catalán: aman, quieren) han de re-encontrarse si realmente se aman. Una voz que dibujara en el bosque, cuando ni los ángeles sabían de futuro y no existían las ciudades. Era ella y hasta el reencuentro, en que su voz sea abrazo no seré yo.
2.No tan lejos, cuando los nervios de uno son cuerdas de violín.
3.Ángel, que cree que va a vivir muy poco, quiere apurar hasta las zurrapas, la cuenta del mal. No es tu caso ni el mío.
3.Los sueños no mienten, desengañan. Véase cuando uno se corre en la cama. Los sueños prometen, nada más. No mienten. La realidad más innombrable es otra dimensión.
4.Te enviaré la postal desde Berlín, para que vayas a visitarme.
En la estacada (no en la estocada, que es argot de toreros) la sorpresa espera a la vuelta de la esquina. No es un nombre. No es una salvación: es la aclaración de lo que uno no se atrevía a decir, lo que no se rehúye, lo que se acepta. Luego, uno, además, sueña.
¡Ánimo, joven! Si en esta aventura (=la vida) estamos todos aquellos que no creemos en la aventura misma. [Si se me permite la metáfora (parca), cuando el casco y las rodilleras atenúan la aventura; y el cinturón de seguridad, por temor a la vida en su esencia, o sea la muerte]. en otras palabras: "sólo allí donde terminan las palabras, empieza la vida". ¿Quién lo decía? Aquí la respuesta:
Wittgenstein
Por favor, conteste ahora:
FEUERBACH, L.
Érase un hombre que se estrelló contra la cordillera de su … . Y era así, que su nombre dictaba todas las auras que hicieron posible su nombre y como eran eternas se convirtió en Dios y no aguardaba su nombre hasta que la persona a la que amaba compartiera con él su soledad. Pero he aquí que su sueño se disolvió cuando ella le dijo: no es tu voz, pero al cabo qué importa.
Ella debería haber dicho: "No voy a decir nada". Y con eso, él habría sabido que no era su voz, y que no importaba. Pero la dureza de la vida y de las cosas no está en lo que se dice, sino en cómo se dice.
Si yo te digo: "Amo a tu novia, y a todo lo que la rodea", tú me partirás la cara, sobre todo si la beso. Pero si te digo: "Si amara o amase a tu novia, te lo diría", entonces tú me comprenderías. ¿Por qué sigues asiéndote a los esquemas ancestrales? Yo amo a tu novia, y a la mía (aunque no sepa quién es), pero no por eso debes guillotinarme, Robespierre. Al fin, que tú y yo tengamos el mismo gusto debería halagarte el espíritu. I'm sorry very much.
Ella. Yo daría mi vida por ella. De nada me vale tu cuello, de nada la intención de un Sacrificio que no sea el mío. Si tú besaras a mi novia, besarías al ensueño. Finalmente, ella vendría hasta mí y yo lloraría como un niño chico por lo feliz que soy, y porque ella, a mi pesar, es capaz de encontrarme y acogerse a mí. Sólo ella decide: tu gusto no es el mío, a mi pesar. Yo soy juguete de una constelación y ella se esconde bajo el nombre BERLIN.
AFTER ALL,
YOU'RE RIGHT.
ONLY THE LONELIES
ARE IN OUR WORLD.
WHY IN THE NIGHT
MY SOULD IS WAITING?
ONLY THE DEVIL
KNOWS A SECRET:
THE ETERNITY.
Habla Catalina, hablando en delirios con Heatcliff, allí donde él habita. En las cumbres: "Esperas que yo vaya a ti, que pase rodeando el cementerio, pues ven tú hasta mí. Siemre has sidio tú quien me has seguido hasta mí. ¡Qué tarde era, mi amor! Te estoy esperando". Eso dijo ella.
Ella siempre dice eso, ¿no te das cuenta? ¡Ve hacia ella o calla! No hay otra posibilidad.
Y sólo al final de la vereda, cuando el jardín se convierte en parque, nadie reconoce su identidad a no ser que haya una apuesta que obligue a quienes dudan en la penumbra de la adolescencia. La realidad (asquerosa) es que aquel jardín que se convirtió en parque, de hecho es un bosque.
Perdona, Gilo, pero una de dos: ->O tú te haces con las riendas de esa familia; ->O yo las sumerjo en el fondo de la desesperación como antesala, apócrifa, de una vida eterna que nadie adivina y surge desde el dolor. "Porque soy dos opuestos dispuestos a fagocitarse".
No has sufrido suficiente para reconocer el "y si no hay.. qué más da". Eres poco menos que una noche, tú, yo, el que suscribe, la borrachera. Mi vida pende de su carencia. Y qué querés… De tu mano depende. No podemos nada contra nuestros sueños. Ellos no mienten. Depende de tu astucia y tu astucia de tu … . El amor es una cara que no requiere nombres, de ello depende la felicidad. Es el principio de individuación. Si no está ella ala vertical de mis tiempos yo seré una puta mierda. Hay que decidirse. Marín, en … , pero sí que hay una decisión la vida depende de la esperanza, la esperanza será máscara de su amor. El sexo puede cambiarse [ella siempre estará en tu ternura y en tu pasión]. Yo creo que todo lo que deseo es su alma y su alma es femenina.
La importancia de una conversación no se mida en páginas. Se mide en lo esencial. Un buen día nos reiremos uno de otro en nuestra propia interioridad, para no tener yo que si el otro era el recurso último de nuestra llama, era que juntarnos más cerca del corazón para que no se acabe. Pues lo esencial no se mide en el orden de las prioridades, ni en la exaltación de las borracheras. Lo esencial nos sobrecoge y nos asusta.
O como dijo el poeta: "¿Qué es más importante, lo que me preocupa o lo que me estremece".
En otras palabras, y me cito a mí mismo:
"¿El amor perfecto?
Muy sencillo.
Es aquél
que me hace sentir
mi sentimiento.
Espejo de cavernas.
Sangre de cielo.
Mañana, el zumo
de todos mis muertos.
La nada".

No hay comentarios: