26.2.13

SINDICALISMO DEL S.XXII

El próximo 1 de enero de 2045 se pondrá en funcionamiento el programa R.U.B.I.O. (Ribonucleic Under Biological Investigations Of), cuya novedad es digna de reseña, pues supone una puerta abierta a la integración global. Dejarán de pulular esas correosas imaginaciones por las calles de nuestras ciudades; mentes ricas y preclaras habitando cuerpos disfrazados de negro, amagando poses inconformistas y estériles. Esa juventud olvidará su desencanto, pues al fin podrán encontrar el lugar que deben, dentro de una sociedad en la que no creen. Para ello bastará un leve ejercicio de contorsionismo, una mínima mueca de desagrado para un instante de claustrofobia, porque después el resto será armonía: individual y social. Por tanto, el perfil de nuestro protagonista ya está claro: joven, típico habitante de nuestras ciudades, con nivel educativo alto (universitario que ha pasado al menos por dos facultades y posee como mínimo una titulación), pero sin conocimientos prácticos para encauzar la inteligencia hacia su provecho personal. Como consecuencia directa, su nivel adquisitivo es bajo o nulo, y por tanto sufre un conflicto derivado de que en su ser conviva la independencia de criterio con la necesidad de ayuda exterior. Dicha ayuda suele provenir de las limosnas a fondo perdido, generalmente donadas por familiares o amigos, pero también de desarrollar trabajos no cualificados, vejación que acentúa el conflicto.
Esta situación aparentemente irresoluble, germen de conflictos sociales y personales, va a terminar con la aparición del programa R.U.B.I.O. Por fin una solución real para acabar con la inutilidad de la inteligencia, con la esterilidad del pensamiento.
Un ejemplo: para un joven entre 28 y 35 años, saludable, inteligente y de carácter abierto, puede hablarse de ingresos mensuales en torno a los 2.000 euros. Todo depende –eso sí– de la calidad de sus donaciones y la frecuencia de su disposición a realizarlas; ambas variables quedarán reflejadas en una tabla personalizada, que incluirá el detalle micrométrico elaborado especialmente para cada uno de los ‘trabajadores’.

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